• Cambio de hábitos alimenticios, comer más despacio.
• Desarrollo de nuevas rutinas y consumo de alimentos no grasos. Evitar comidas rápidas o "chatarra".

• Reducir las porciones y consumir menos calorías.
• Incrementar la actividad física, especialmente caminar, tener un estilo de vida activo.
• Saber qué come el niño en la escuela, es común que ahí se vendan alimentos grasos o azucarados.
• Hacer comidas familiares en lugar de cenar enfrente de la televisión.
• No usar la comida como premio.
• Limitar los antojitos, refrescos, comida de preparación rápida.
• Evitar el uso de píldoras para perder peso.
• Asistir a un grupo de apoyo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario